google-evilHoy ha dado inicio por parte de la Comisión Europea la investigación más seria que se ha llevado acabo hasta el momento para investigar su supuesta posición dominante en el sector de los buscadores y por lo tanto averiguar si está violando alguna de las leyes comunitarias que precisamente intentan evitar estas situaciones. La Comisión Europea lleva realizando una investigación preliminar desde principios de este año y finalmente parece que no ve clara la posición de Google en el mercado europeo.

El tema no es sencillo de tratar ya que a diferencia de otros casos similares en los que dicha comisión ya ha investigado a otros grandes del sector de las TIC como fue el caso de Microsoft, en principio Google no está ofreciendo su buscador como “gancho” para que compres otro producto, es que Google es el propio buscador. También hay que tener en cuenta que los posibles buscadores competencia directa de Google también son gratuitos por lo que, en principio, están jugando en igualdad de condiciones. Yo como usuario tengo entera libertad para utilizar el buscador que crea que mejor me va a servir en un momento determinado.

Entonces, ¿qué quiere investigar la Comisión Europea?. Todo apunta que en este caso, un cierto número de empresas han presentado denuncias respecto al juego “sucio” o dicho de otro modo, a la poca transparencia que existe en el orden en el que este buscador nos muestra la información. Estas compañías alegan que Google presenta primero los datos relativos a empresas “amigas” o que hayan pagado por estar en las primeras posiciones, pero sin informar de este último punto, por lo tanto el usuario sería “engañado” y otras webs que deberían aparecer antes son relegadas fuera de las primeras posiciones.

El problema que veo aquí es que los algoritmos que utiliza Google no se conocen con exactitud, precisamente para que nadie pueda adulterar el resultado de las búsquedas y algunas empresas han utilizado este punto como argumento en sus denuncias. Está claro que si la Comisión Europea obliga a Google a desvelar todos sus secretos, entonces sí que tendremos motivos para desconfiar seriamente de los resultados que nos muestre este buscador (igual es lo que está buscando la competencia). Si hoy en día el Black Hat Seo ya desvirtúa en cierta medida estos resultados, no quiero ni pensar lo que podría pasar si estos mismos timadores conocen con exactitud como engañar a Google. Lo que tampoco se trata es de ser ingenuo. Google factura miles de millones de dolares al año y seguro que de una manera u otra nos muestra cierta información ciertamente privilegiada que debería indicar como publicidad o web de pago, al menos sabríamos que alguien ha pagado por ser el número uno en una búsqueda.

Durante los próximos meses veremos que decide la Comisión Europea y si uno de los secretos mejor guardados de este siglo sale a la luz o sigue en las tinieblas para que los amantes de las conspiraciones puedan seguir teniendo argumentos con los que defender sus teorías.

Oscar Pin – Consultor TIC

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