Digital-PiratesDespués de leer una pequeña entrevista en siliconnews realizada a Anders Sjöman, vicepresidente de comunicación de Voddler, uno se da cuenta de las oportunidades de negocio que hay en Internet y que podrían aprovechas las multinacionales del cine y la música para salir de su crisis particular y en vez de eso, lo único que saben hacer estos dinosaurios de la cultura de masas enlatada es poner palos en la rueda a las propuestas “legales” que aparecen en distintos países y que nos permiten ver y descargarnos películas desde Internet de forma gratuita.

Estas multinacionales que gastan ingentes cantidades de dinero en abogados y en “ayudar” a ciertos partidos políticos a ganar las elecciones con la esperanza que aprueben leyes que les devuelvan al nivel de ventas que tenían hace una década y por lo tanto los beneficios astronómicos que han tenido durante muchísimos años, estas multinacionales, no se dan cuenta que la verdadera piratería está aún por llegar. Desde hace años es fácil encontrar en Internet una película de estreno el mismos día en el que se realiza el primer pase en las salas de cine, incluso ha habido casos sonados de películas que varios días antes del estreno ya se podía descargar de alguna red P2P. Las velocidades de navegación por Internet cada año se mejorar y ya es posible descargar películas con una calidad más que aceptable en menos de una hora y pagando una cuota básica de conexión, los usuarios que tienen la posibilidad de contratar operadores de fibra, que ofrecen hasta 50 Mb, pueden ver reducidos estos tiempos a algo más de 15 minutos!. Estas velocidades, y las que están por venir en las próximas décadas, y con las que por ahora solo podemos soñar en España, harán que el hecho de descargarse una película en alta definición sea cosa de un minuto o dos y ya no hablemos de libros o música, realmente ni nos preocuparemos en pensar cuanto puede tardar en descargarse: ¿un segundo?¿dos?

Tanto las multinacionales de la industria del cine, como los legisladores deberían centrar sus esfuerzos en tratar de adaptarse a este futuro que está tan cerca (ya está pasando) y los primeros cambiar su modelo de negocio si quieren seguir existiendo como empresa y los segundos crear legislaciones que protejan a los que realmente aportan algún tipo de valor a este negocio que son los autores y/o creadores de contenidos. Todo el resto de intermediarios que se aprovechan descaradamente de los primeros y que durante décadas también lo han hecho de los consumidores finales no se merecen el más mínimo apoyo de las instituciones públicas, ha eso se le llama intervencionismo del estado en una economía de libre mercado y pervierte el sistema y las reglas de juego, eso SI ES PIRATERIA!.

Oscar Pin – Consultor TIC

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