shoppingEl pasado lunes aparecía un interesante artículo en el diario digital Expansión.com en el que Andreas Weigend, exdirector tecnológico de Amazon, comparaba los dos modelos de negocio que tienen Internet como plataforma para llegar a los consumidores finales. Por un lado tenemos el primer modelo de negocio en el que Internet realmente no es un medio, sino un fin ya que es el core business de la compañía. Un ejemplo claro de este primer caso sería Amazon, Google o Facebook, tres empresas que solo operan en el mundo virtual de la red. Por otro lado tenemos el segundo modelo de negocio en el cual Internet es un canal de venta más de la empresa al igual que podría serlo un comercio offline tradicional o la venta por catálogo, en este caso podríamos poner como ejemplo a Zara o Mango.

Andreas Weigend defiende que sólo triunfarán en Internet aquellas empresas que realmente potencien la faceta social de la red. ¿Esto quiere decir que sólo tienen futuro las empresas que encajan dentro del primer modelo de negocio que hemos comentado en el párrafo anterior? Personalmente creo que no. Tanto si nuestro negocio opera íntegramente en Internet como si utiliza la red como un canal más de ventas, por si mismo, ésto no es garantía de éxito empresarial. En los dos casos, si las personas que dirigen estas empresas no entienden que hoy en día, la comunicación con los clientes ha dejado de ser unidireccional y que las nuevas tecnologías permiten tener feedback constante sobre la aceptación de los productos y servicios que ofrecemos, realmente estas empresas no tienen futuro en la red.

Internet es algo más que un escaparate o un catálogo de productos. Este fue uno de los primeros usos que se dio a la red, pero hoy en día no podemos quedarnos solo aquí. Hace ya años que la posibilidad de comprar productos en Internet con seguridad es algo cotidiano para muchos de nosotros, pero lo que realmente marcará la supervivencia de una empresa en Internet ya es y seguirá siendo la capacidad que tenga de escuchar, entender y adaptarse a las demandas y necesidades de los clientes. Las quejas, que las hay y las habrá, se tienen que entender como oportunidades de mejora y no deberían ignorarse y quedarse sin respuestas.

Como primer paso, puedes buscarte a ti mismo y tu empresa y leer que es lo que dicen los medios acreditados, los blogs más o menos especializados y que es lo que se comenta en foros y chats. Eso sí, prepárate para lo peor. A partir de ahí se abre un camino lleno de posibilidades de mejora que si no las aprovechas tu, seguro que alguien más hábil si que lo hará aprendiendo de los errores para no volver a cometerlos.

Oscar Pin – Consultor TIC

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