Hace unos días, revisando los términos por los que la gente llega hasta este blog, me encontré con una consulta en un buscador sobre los aspectos negativos del feedback. De entrada me pareció una búsqueda un tanto extraña ya que el hecho de pedir o dar feedback se entiende como algo positivo. Otro tema es el feedback positivo o negativo que hayamos recibido o nos hayan dado y como gestionamos esta información.

Pero tengo que reconocer que los términos de la búsqueda me parecieron interesantes y he estado dándole vueltas al asunto durante varios días. ¿Pueden existir aspectos negativos del feedback?. Si realizas esta búsqueda en Internet es difícil encontrar algún artículo más o menos serio que presente algún aspecto negativo sobre el feedback. Los pocos que hacen alguna referencia al respecto es al hablar de feedback negativo y de como las personas encajan este feedback negativo, sobre todo personas que están acostumbradas al éxito y que pueden no llevar demasiado bien una sesión en las que reciban feedback de este tipo. Pero esto es inherente a las personas, no al hecho de dar o recibir feedback.

Cuando damos o pedimos feedback estamos dando o estamos recibiendo información sobre algo. Esta información puede ser muy objetiva y estar basada en un conjunto de datos que difícilmente se pueden rebatir o por el contrario la información puede contener un grado de subjetividad alto o muy alto. Esto último también es visto en algunos casos como un aspecto negativo del feedback ya que podemos orientar a una persona a realizar ciertos cambios sin disponer de datos exactos o basándonos solo en nuestras percepciones. El hecho de recibir o dar feedback no quiere decir que tengamos que hacer todo lo que nos está diciendo o pretender que la persona que nos escucha hará todo lo que le digamos. Al final, el feedback son una serie de indicadores que mostramos o nos muestran y es la persona que recibe este feedback el que tiene que tomar las decisiones oportunas en función de estos indicadores. Aún en el caso de recibir feedback subjetivo, tanto positivo como negativo, la persona que nos lo está trasmitiendo nos está diciendo como percibe él su entorno y como procesa esta información y que por alguna razón ve bien o mal aquello de lo que nos está dando feedback.

En resumen, ¿existen aspectos negativos del feedback? personalmente creo que no. Dar información a un tercero potenciando los aspectos positivos que deberían fijarse y explicando los aspectos negativos en los que se deberían dedicar más esfuerzos para cambiarlos siendo esta conversación lo más asertiva posible, decididamente es un hecho carente de aspectos negativos. Otra cosa es la persona que recibe este feedback y no quiere ver los aspectos negativos y adopta una posición defensiva en vez de receptiva o las personas que no saben dar feedback, ni positivo ni negativo, y que acaban generando un estado de incertidumbre total en la persona  receptora de este teórico feedback que estamos dando. Pero como vemos,  los posibles aspectos negativos de dar feedback se tienen que asociar a las personas y no al hecho de dar o recibir feedback.

Oscar Pin – Consultor TIC

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