De vez en cuando caen en nuestras manos aparatos tecnológicos con cierta antigüedad que nos recuerdan lo que han evolucionado las TIC en los últimos veinte años. Este fin de semana he tenido que traspasar 180 Mbyte en imágenes fotográficas desde un notebook (no confundir con un netbook) que bien podríamos ubicar en el siglo pasado. El portátil en cuestión calculo que se debió comprar entre 1998 y 1999, contaba con una disquetera de 1.44 Mb, un módem interno, un puerto USB 1.0 y un puerto infrarrojo. El sistema operativo que tenía instalado era Windows 98.

Lo primero que podríamos pensar es: ¿donde está el problema para guardar ficheros fuera del portátil si tiene un puerto USB? bien, pues el problema es que el puerto USB no funcionaba. Después de varios intentos instalando drivers, no hubo manera que reconociera ninguno de los dispositivos USB que se conectaban al notebook. Revisando el software instalado se encontró una conexión a Internet a través de eresMás (compañía comprada por Wanadoo y finalmente por Orange hace algunos años), una conexió gratuita que alcanzó cierto grado de popularidad a finales de los ’90 y principios de esta década pero que el dueño del portátil no recordaba ni usuario ni contraseña…la cosa se ponía divertida. Está claro que siempre quedaba la opción de extraer el disco duro y utilizar un adaptador para utilizarlo como disco duro externo, pero aprovechando las circunstancias se me antojó traspasar los 180 Mbytes a otro portátil más nuevo utilizando la sincronización por los puertos infrarrojos de ambas máquinas. Estos puertos son los precursores de los actuales bluetooth pero con una tasa de trasferencia mucho menor. El tiempo que se tardó en traspasar todas las imágenes de un ordenador a otro fue de algo más de 26 horas! cuando en menos de 5 minutos, desde el otro portátil, estaban copiadas en una memoria USB para que el propietario de las imágenes (y del notebook) se las pudiera llevar a su casa.

Este es un claro ejemplo de la evolución constante que tienen las TIC y que muchas veces nos pasan por alto, ¿cuantos ordenadores nuevos incluyen una disquetera de 3,5 pulgadas y 1,44 Mbytes de capacidad? prácticamente ninguno, es un dispositivo que se ha dejado de utilizar por la poca información que actualmente podemos almacenar en ellos: un par de imágenes a no mucha resolución, una canción de algo más de 2 minutos en MP3, algún documento en formato PDF… como vemos, las necesidades de hoy en día sobre pasan muy mucho las capacidades de estos dispositivos aunque no han desaparecido de ciertos entornos donde aún siguen siendo muy útiles.  Otro ejemplo que nos llama la atención son los monitores CRT. Hoy en día aún existen muchos particulares y empresas en las cuales se siguen utilizando este tipo de monitores. Si bien es cierto que los primeros monitores TFT que salieron al mercado ofrecían peor calidad de imagen, hoy en día por un precio muy razonable podemos tener un monitor de 17 pulgadas que nada tiene que envidiar a los mejores CRT’s.

De vez en cuando va bien trastear unas horas con este tipo de tecnologías para valorar lo que tenemos hoy en día, seguro que muchos de vosotros recordareis lo que era navegar por Internet con un módem de 16Kb o 32 Kb y una conexión gratuita, que en el mejor de los casos llegaba a permitirte realizar descargas a 4 o 5 Kb por segundo. Evidentemente eran otros tiempo, aunque si nos paramos a pensarlo un momento, tampoco hace tanto de eso, ¿verdad?

Oscar Pin – Consultor TIC

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