feedback empresarial

Uno de los problemas de los que adolece nuestra cultura empresarial es la falta de comunicación entre las distintas áreas y departamentos que conforman una empresa. Esta falta de comunicación vertical y horizontal puede llegar hasta el punto de no saber en qué está trabajando el compañero que tienes sentado a tu lado y que de una manera u otra, esta falta de comunicación acabará afectando al trabajo de los dos y por lo tanto, en mayor o menor medida, también afectará a la propia empresa.

Es cierto que estas problemáticas se acentúan en empresas que tienen una estructura piramidal clásica donde los distintos departamentos se ven como unidades de negocio independiente y aislados los unos de los otros. La visión global de empresa se pierde en gran medida, y tan solo los directores de estos departamentos o áreas tienen una visión más panorámica de donde se encuentran realmente. ¿Realmente se puede pensar que este modelo de gestión empresarial es eficiente? Yo creo que no. Teniendo muy claro que la gestión empresarial y el managent de equipos dista mucho de ser una democracia, la falta de transparencia, comunicación y arbitrariedad con la que se dirigen en muchos casos estas empresas y sus equipos de trabajo no hacen más que perjudicar seriamente a la propia empresa y a las personas que la componen.

Un cambio de filosofía en la gestión de estas empresas tienen que venir promovido desde la cúspide de la pirámide empresarial, si no se tiene el apoyo explícito de la dirección de la empresa difícilmente se conseguirán avances en estos temas. Pero los cambios tienen que ser reales y llevarse acabo: las pirámides tienen que tender a ser más horizontales y contar con menos escalones, o lo que es lo mismo, con menos mandos intermedios. Estos mandos intermedios actúan como intermediarios encareciendo el valor del producto y añadiendo más fricción a los procesos de negocio. Esta fricción se traduce en mayor burocracia, incremento del tiempo necesario para tratar los problemas, lentitud en la toma de decisiones, más filtros de información y lo que es peor aún de desinformación, las responsabilidades quedan más diluidas y por lo tanto se adquiere un compromiso menor y es evidente que el coste estructural fijo de mantener un alto número de mando intermedios afecta significativamente la cuenta de resultados de cualquier empresa.

Se tiene que potenciar la creación de equipos formados por personal de distintos departamentos que trabajen conjuntamente en los proyectos ya que los departamentos de una empresa interactuán entre ellos. Estos proyectos tienen que tener como finalidad mejorar la empresa, los procesos de negocio que componen dicha empresa, los servicios que dan soporte a estos procesos de negocio y la calidad de vida de las personas que están detrás de estos servicios. La idea de departamento aislado e independiente del resto tiene que dar paso a la visión conjunta de empresa, y esto lo conseguiremos en gran medida con transparencia, participación, comunicación y feedback dentro de la compañía. Los esfuerzos se tienen que aunar en objetivos comunes que aprovechen las sinergias naturales que se producen dentro de las empresas y cuyo fin último es que nuestros clientes se sientan cada día un poco más afines a nosotros. La filosofía del todo vale, tanto con los clientes como con las personas que componen la empresa, ya hemos visto donde nos lleva: la mayor crisis económica que hemos conocido y de la cual todavía tardaremos en salir.

Oscar Pin – Consultor TIC

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