Hace unos días comentábamos las posibles opciones que tenemos para gestionar el material informático de la empresa que se ha quedado desfasado y ya no le damos ningún uso. Lo normal es que se pase una temporada almacenado en alguna sala y finalmente acabe en un contendor. En el post que os comento hablaba de otras alternativas más útiles que pueden alargar la vida de estos equipos.

Hoy os hablaré de un caso práctico real que estoy llevando a cabo en este sentido. Se trata de recuperar un ordenador con la etique “tirar” y utilizarlo como laboratorio de pruebas con VM Virtual Box sobre el que montaremos 2 servidores virtuales Linux.

El ordenador que vamos a reciclar es un Pentium IV con un disco duro de 80 Gb, 1 Gb de memoria RAM y un DVD. El equipo para desguazar no tenía ningún módulo de memoria, de serie tenía un disco duro de 20 Gb y  una unidad de CD Rom. La memoria se ha comprado de segunda mano, ya que los módulos SDRAM hace años que ya no se fabrican, se ha cambiado el disco duro por uno de mayor capacidad (80 Gb bien aprovechados dan para mucho!) y se ha cambiado la unidad de CD por una unidad de DVD que tenía por casa. Actualmente el sistema operativo de este ordenador es Windows XP Profesional.

Para aprovechar al máximo los recursos del ordenador lo primero que haremos será instalar un sistema operativo basado en Linux, en nuestro caso instalaremos la última distribución de Arch Linux que podemos descargarnos directamente de la web o bien pedir una copia en CD que nos enviarán por correo. Hemos optado por descargar directamente de la web el fichero .iso ara una arquitectura i686 y tostarlo en un CD, tan solo ocupa 324 Mb. Una vez realizado este paso, cambiamos la secuencia de arranque del equipo para que lea primero la unidad de DVD y poder realizar la instalación directamente del CD que hemos grabado.

La instalación de Arch Linux no es trivial, requiero de ciertos conocimientos de administración de Linux. La ventaja es que tendremos un sistema operativo potente con sólo los paquetes que nosotros hayamos decidido instalar que en mayor medida deberán venir marcados por las necesidades de las aplicaciones que instalemos. Al cambiar el disco duro por uno de mayor tamaño me he permitido el lujo de instalar un escritorio gráfico (Xfce 4 mejorado con Openbox) y firefox como navegador. Todas estas instalaciones son completamente manuales, teniendo que compilar algunos programas y por supuesto configurarlos para optimizar el rendimiento. Esta distro de Linux tiene cada vez más seguidores, sobre todo entre los Linuxeros más puristas, ya que muchos de ellos piensan que las grandes distribuciones (Suse, RedHat, Ubuntu, etc) cada vez más tienden a llenar los servidores y ordenadores con cientos de programas que no utilizaremos nunca y que no son fáciles de desinstalar por las dependencias entre ellos (vaya, que cada vez más se asemejan a una instalación de Windows).

Una vez instalado y configurado nuestro Arch Linux descargamos e instalamos VM virtual Box para esta distro. Tal y como ya hemos explicado anteriormente con el caso del escritorio gráfico y de firefox, esta aplicación también requiere de nuestras dotes de administrador para ponerla en marcha. Todo hay que decirlo que la comunidad Arch Linux es altamente colaborativa y tiene guías de instalación muy buenas que nos ayudarán en todo este proceso.

Una vez instalada la aplicación para crear máquinas virtuales, se ha guardado en el servidor (el PC Dell que estamos reciclando) una imagen de Ubuntu que nos servirá para crear dos servidores virtuales. En uno de ellos montaremos una base de datos Oracle y en el otro servidor montaremos el CMS Joomla! que atacará esta base de datos.

Hay una alternativa muy válida a toda esta instalación que es utilizar Ubuntu desde el principio. Es verdad que nos ocupará algo más de espacio (la instalación de Arch Linux con todo el software que he comentado ocupa algo más de 2 Gb) pero si nuestro nivel de administración de Linux básico seguro que lo agradeceremos enormemente.

Como habréis podido comprobar, con cuatro componentes “viejos” hemos montado un entorno virtual que servirá para poder realizar las pruebas necesarias de instación y configuración de una arquitectura que puede que en más de una ocasión sea necesaria su reinstalación completa. Al ser servidores virtuales, si tenemos la precaución de guardar una imagen de backup antes de empezar las pruebas podremos de forma rápida recuperar el sistema hasta dar con la instalación correcta. Está claro que para temas de rendimiento no nos servirá, pero como laboratorio para probar nuevas aplicaciones, configuraciones o funcionalidades nos puede ir muy bien.

Oscar Pin – Consultor TIC

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