Hoy vamos a comentar algunos modelos de gestión aplicables no solo a los departamentos de tecnologías de la información y las comunicaciones, sino también a todos aquellos departamentos que por una razón u otra gestionan proyectos de distinta índole.

El primer modelo que comentaremos será el ASDM (A Salto De Mata): este modelo de gestión de proyectos se caracteriza por la prácticamente nula existencia de una planificación mínima a la hora de gestionar y liderar un proyecto. El responsable de las tareas de planificación, coordinación, seguimiento y liderazgo del proyecto suele vivir inmerso en un caos constante, lo que provoca que tanto él como el equipo que participa en el proyecto pierdan horas en tareas poco productivas, que aportan poco al desarrollo normal del proyecto y que en muchos casos acaban parcheando la situación como buenamente pueden. Este modelo de gestión de proyectos, aun no siendo el más peligroso de todos los modelos que comentaremos,  se debe descartar como modelo a seguir.

El segundo modelo de gestión de proyectos que comentaremos será el C2C (Con 2 Cojones): Este modelo se caracteriza por una planificación del proyecto poco realista y sin un estudio previo que haya analizado mínimamente la situación inicial con la que se encontrará el equipo al iniciar el proyecto. Las distintas fases se van realizando según aparecen nuevas necesidades en las reuniones que se realiza con el cliente (modelo basado en ASDM). Llegado el día de la puesta en producción que es cuando este modelo de gestión hace gala de todo su esplendor ya que suelen realizarse C2C!. ¿Los casos de pruebas no son suficientemente buenos? no importa, ¿si algo falla no tenemos ningún plan de contingencia? no importa, ¿no hemos sido precavidos y no hemos realizado un backup antes de realizar los cambios? no importa, el modelo de gestión C2C no se preocupa de estas cosas, tan solo se preocupa de llegar a la fecha acordada y “poner en producción” todo aquello que se acordó inicialmente. Este modelo es muy peligroso, ya que por el afán de medallas de una persona, todo el equipo y la propia empresa pude salir muy perjudicada ya que la calidad del producto final ni de lejos es la esperada.

El tercer modelo de gestión es el BD (Brown Dispatcher) ó PS (Passing Brown): Este modelo de gestión de proyectos se caracteriza por un jefe o responsable de proyectos que no tiene la más mínima idea de lo que se trae entre manos, o lo que es peor, si la tiene pero se piensa que la gente aprende respirando los bytes que se deben escapar por los disipadores de las CPUs de los ordenadores y servidores de la empresa. El problema de esta gestión es que la persona que debería coordinar, asesorar y liderar el proyecto tan solo se ocupa de asignar tareas al resto de componentes del equipo, suministrando algún tipo de documentación más o menos actualizada y más o menos extensa para que el afortunado receptor de la tarea pueda empezar a buscarse la vida. Si después de un rato de devanarse los sesos por entender de qué va la jugada se nos ocurre preguntar algo, la mayoría de veces nos explicará alguna película que a la postre no habrá hecho más que añadir incertidumbre a la ya de por si desconcertante nueva tarea que nos han asignado. Como podréis ver, este modelo es muy poco productivo y altamente desmotivador para el equipo.

Por último, nos queda el modelo de gestión WITS (Working In The Shadows): Este modelo es el que deciden poner en marcha los componentes del equipo que ven que su jefe de proyectos aplica alguno de los modelos anteriores y que de alguna manera piensan que trabajando en la sobra pueden hacer que el proyecto tenga un final feliz o al menos no sea una completa catástrofe. La problemática de este modelo es la dedicación extra que tiene que realizar la persona que decide utilizarlo y al igual que el modelo anterior, lo frustrante que puede llegar a ser ver como un proyecto en el que se han dedicado tantas horas acaba como el rosario de la Aurora.

Hoy me he permitido el lujo de utilizar un tono más lúdico-festivo para presentar algunas maneras de gestionar proyectos que son utilizados por muchas personas responsables de proyectos y que es evidente distan muy mucho de ser las más óptimas. Cuando trabajamos en equipo, estos modelos de gestión son aún más perniciosos para la empresa ya que a parte de los perjuicios financieros que pueden ocasionar a la misma, están los perjuicios personales que acaban creando sobre las personas que componen los equipos de trabajo.

Oscar Pin – Consultor TIC

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