Ayer comentábamos los estudios de migración a Cloud Computing que están realizando muchas empresas a nivel europeo como proyectos a realizar durante los dos próximos año. Pero puede ser que hayamos realizado una inversión importante en la compra de servidores, storage o comunicaciones y aún queden por delante unos cuantos años para amortizar dicha inversión por lo que las soluciones basadas en Cloud Computing no se ajustan realmente a nuestras necesidades.

En muchos casos, la alternativa del hosting puede ser una solución que sí se adapte mucho mejor tanto a nuestras necesidades como a nuestros presupuestos. Servicios de hosting los hay de muchos tipos, pero podríamos diferenciar dos grupos: los que nos ceden un espacio físico para tener nuestros equipos ubicados y nos cobran un alquiler por este servicio y por el otro lado los que nos ofrecen una serie de equipos físicos o virtuales para que nosotros instalamos nuestras aplicaciones. Este último punto estaría muy en consonancia con los sistemas Cloud Computing aunque no es exactamente mismo.

Siguiendo con el ejemplo que planteamos al inicio del post, la alternativa de alquilar un espacio donde ubicar nuestro CPD (Centro de Procesamiento de Datos) puede resultar muy ventajosa ya que tendremos unas instalaciones que cumplirán con normativas de seguridad, redundancia de servicios de infraestructura básica como electricidad y condiciones de temperatura y humedad y en función del presupuesto que tengamos se puede ampliar a un equipo de administradores, motorización de los servicios 24×7, sistemas de backup, etc…

La opción de contratar los servidores (que en muchos casos serán virtuales), puede ser una opción muy válida para autónomos y microempresas que quieran tener completamente externalizados los servicios TIC de su empresa y no pensar en la compra y renovación de servidores, copias de seguridad, mantenimientos, etc…

En ambos casos deberemos prestar atención al tema de las comunicaciones ya que nuestro proveedor nos tiene que ofrecer ancho de banda suficiente y redundancia. Si hablamos de varios puestos de trabajo en una empresa que decide externalizar sus servicios TIC no nos vale contratar una ADSL doméstica ya que los niveles de servicios que ofrecen este tipo de comunicaciones son muy bajos y por supuesto no están redundados.

Oscar Pin – Consultor TIC

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